Viña Albali Valdepeñas dio un golpe en la mesa al vencer en Anaitasuna, mientras que Palma Futsal goleó a Fútbol Emotion Zaragoza. Por su parte, Pescados Rubén Burela FS consiguió su primer triunfo de la temporada al vencer a Peñíscola (Foto: CD Xota).
Viña Albali Valdepeñas continúa de dulce llegados al ecuador de la primera vuelta y enlazó su quinta jornada consecutiva sin perder al salir victorioso de la siempre difícil cancha pamplonica ante un Osasuna Magna que acumula su segunda derrota consecutiva. A pesar que los de Arregui se pusieron en ventaja gracias a un tanto de Rafa Usín, los de David Ramos demostraron su valía con los goles de Chino, antes del descanso, y de Rafael Rato, a los tres de la segunda mitad. Pablo Ibarra estiró la ventaja y la hizo insalvable para los locales, que recortaron diferencias en los últimos con otro gol de Rafa Usín que establecía el 2-3 definitivo.
Otro que sigue en estado de gracia es Palma Futsal, que después de ganar en la anterior fecha en el Palau Blaugrana, se deshizo con solvencia al Fútbol Emotion Zaragoza, al que se impuso por 5-2. Los de Vadillo, que ya son cuartos, estuvieron por un abarrotado Son Moix, que registró su mejor entrada del curso al acumular 3.700 espectadores en sus gradas. Comenzó ganando el equipo maño gracias a un autogol de Diego Nunes, pero Catela y el propio jugador brasileño llevaron al internedio en ventaja a los baleares. De nuevo Nunes, en el arranque del segundo período, y Hamza ampliaron diferencias en el marcador. Trasobares menguó la desventaja para los visitantes, pero Joao puso la puntilla al hacer el 5-2 en el minuto 38.
Por último, en A Mariña por fin sonrieron. A la séptima intentona, Pescados Rubén Burela FS consiguió su primera victoria en su regreso a la élite ante un Servigroup Peñíscola que no acaba de alzar el vuelo. Matamoros, a los cinco minutos de juego, abrió el marcador desde el punto de penalti y de ahí y en adelante los locales supieron mantener la ventaja hasta que Everton, en el tramo final del choque la dobló. Rubén Orzáez, en el 39, hizo el 2-1 final con el que los castellonenses se aferraron a la pelea hasta el último instante.







