El Fútbol Emotion vuelve a sobreponerse a una horrible primera mitad y suma un valioso empate ante un Jimbee eficaz, pero demasiado contemplativo. Foto: Toño de la Parra.
Se está acostumbrando el Fútbol Emotion Zaragoza a remontar resultados adversos y esta vez, ante el Jimbee Cartagena, al menos no se quedó en la orilla y sumó un punto de fe, de pura épica, que no le saca del agujero, pero en situaciones así cualquier grano hace granero.
El problema, de nuevo, fue una primera mitad horrible, con poco acierto defensivo y menos ideas en ataque. Los cuatro goles del Jimbee fueron, quizá, excesivo castigo para unos y premio para otros, pero fue el acicate que necesitaban los aragoneses otra vez para ir hacia arriba con determinación.
Franklin abrió el marcador y la caja de los fantasmas y de los nervios en la primera acción peligrosa del encuentro al rematar a placer de cabeza una buena salida de presión de Eka. El Jimbee encontró un filón de peligro con el juego de pívot que los de Santi Herrero no supieron contrarrestar en los primeros 20 minutos.
No encontraba el buen camino el Fútbol Emotion y por si fuera poco, Juanpi definió a la red un servicio preciso de Solano. Los zaragozanos reaccionaron de forma tímida con ocasiones de Retamar, Esteban y Richi, pero el que más estuvo de marcar fue Solano, que se llevó una merecidísima ovación del Siglo XXI al tirar el balón fuera por estar Javi Alonso en el suelo cuando tenía toda la portería vacía. Puro fútbol sala. Después, Juanpi y Eka dejaron casi finiquitada la contienda ante la imponencia local.
En la segunda mitad volvió ese Fútbol Emotion que cree, que muerde en primera línea defensiva, que engancha a la afición. Sin esa fe no hubiera sido posible ir recortando hasta empatar, aunque también tuvo la ayuda de un Jimbee Cartagena que no gestionó bien los minutos de dudas.
Javi Alonso abrió la remontada poniendo la espuela sutilmente en una estrategia y tanto el propio Javi como Adri Ortego dispusieron de una buena doble ocasión para anotar. Sin embargo, la épica del deporte le tenía guardado un lugar de honor a Nano Modrego el día de su vuelta y el aragonés no falló a su cita con el gol con un lanzamiento cruzado desde la izquierda.
Retamar lanzó una falta arriba, Tejel lanzó alto con todo a favor y Javi Alonso, tras un taconazo de Nano, no acertó entre palos. Al final tenía que llegar y Retamar lo consiguió haciendo justicia y levantando al Siglo XXI. Pero Juanpi, en otra acción desafortunada para los aragoneses (una más), puso algo de tranquilidad en los visitantes.
Así que había que tirar de nuevo del juego de cinco que tan bien se hizo contra el Barça la pasada semana y que se repitió con mucho acierto. Ortego, con la puntera, volvió a dejar al Fútbol Emotion a un gol y Javi Alonso, engañando con mucha clase a todo el Jimbee, consiguió un empate que ya no se movería a pesar de intentarlo Retamar de portero-jugador. Punto de fe y punto para crecer.







