Cartageneros y granotas se reparten los puntos en un duelo de alternativas y que pudo ganar cualquiera a pesar de que los locales fueron más incisivos. Foto: Jimbee Cartagena.
Fue mejor el Jimbee Cartagena contra el Levante, pero dejar en la lona a un equipo de Diego Ríos resulta una tarea complicada por su gen competitivo. El equipo local mereció más que un punto, pero incluso pudo perder. Puro fútbol sala, nada nuevo. Al final, el duelo tiró por la calle del medio y el Jimbee perdió una buena oportunidad de achuchar al Jaén y al propio Levante. Deberá seguir remando para entrar entre los ocho primeros.
A pesar del buen comienzo de los meloneros, el primero en golpear fue Maxi Rescia a los tres minutos de encuentro. Con el marcador en contra siguió el Jimbee insistiendo en busca del empate, pero emergió un gran Prieto para desbaratar acciones de Juanpi, Gabriel, Mellado y Eka en varias ocasiones. No había manera de conseguir la igualada, aunque se abrió una ventana con un doble penalti que se le marchó al palo a Josema. Y como reza el tópico, el que perdona lo paga, así que Rubi Lemos subió el 0-2 al electrónico. Sin embargo, Mellado dio alas a los locales reduciendo la diferencia antes del intermedio.
En la segunda mitad se mantuvo la tónica dominante del conjunto de Duda, pero esta vez llegó el premio pronto con un tanto de Gabriel que iniciaba un nuevo partido y Eka, a siete del final, culminaba la remontada de los locales. Pero el Levante se ha convertido en un especialista en rascar puntos en los últimos instantes y a tres minutos de la conclusión Cecilio devolvió las tablas al marcador. Lo intentó hasta el final el Jimbee con el juego de cinco y un palo de Fernández, pero no logró batir a Prieto y el Jimbee desaprovechó la opción de acercarse al octavo.







