Los goles de Dyego y Aicardo dieron la victoria a un Barça que supo sufrir ante ElPozo en una intensa final (FOTO: Ernesto Aradilla | LPNSM)
Al Barça le tocó sufrir hasta el último suspiro para volver a reinar en Europa. Azulgranas y charcuteros sabían de sobra lo que era verse las caras y saltaron a la pista sin tanteos ni especulaciones y con las ideas muy claras.
Tras un inicio frenético, el conjunto culé necesitó tres minutos de juego para adelantarse en el marcador con un tanto que la UEFA concedió a Dyego después que desviara una volea de Ferrao, ante un Espíndola inseguro. Hasta el momento, el encuentro había transcurrido sin ocasiones de gol.
ElPozo reaccionó rápido y a la jugada siguiente, Rafa Santos mandó un balón al larguero que rebotó cerca de la línea de gol. En los minutos posteriores, los murcianos crearon más juego y gozaron de las mejores ocasiones mediante Alberto y Pol Pacheco. Darío Gil falló un remate sin portero al segundo palo que le podría haber dado el gol del empate.
En cambio, en la otra portería, el conjunto de Andreu Plaza volvió a demostrar su efectividad y Aicardo, con un disparo cruzado con su pierna zurda hizo subir el 2-0 en el minuto 9. Con el gol, los azulgranas jugaban cómodamente y sin prisas y con este guion se llegó al descanso.
ElPozo lo intenta, el Barça resiste
En el segundo tiempo, la tónica no cambió y el conjunto de Giustozzi siguió amenazando la portería de Dídac. Fernando, Matteus y Paradynski tuvieron las más claras. Sin embargo, fue Leo Santana quien, en el minuto 25, aprovechó un error en la salida de presión del conjunto catalán para batir por bajo a al guardameta azulgrana.
Con el 2-1, la emoción estaba servida en el Palau Blaugrana. La aproximación más peligrosa de los azulgranas la generó Dyego en un contragolpe liderado por Ferrao. Cuando todavía restaban 8:31, ElPozo acumuló la quinta falta pero en ningún momento bajó los brazos.
Lo intentó de todas las formas, incluso jugando de cinco con Fernando a menos de cuatro minutos para el final del encuentro, pero el Barça supo jugar bien sus cartas y defendió con seguridad, sacando todos balones del área. De esta forma transcurrieron los últimos minutos del encuentro hasta que el árbitro señaló el final del encuentro y la alegría estalló en el Palau Blaugrana. La Champions se queda en Barcelona. El Barça ya es tricampeón de Europa.







