Tenía ganas de ver en acción al remodelado proyecto de Catgas Santa Coloma. Sobre todo tras la difícil elección de prescindir de Dani Salgado, el pulmón del Jacint Verdaguer en los últimos años. Y en su presentación en sociedad ha dado una impresión más que positiva (Foto: Ernesto Aradilla).
En una pretemporada en que aún ha notado que sus piezas no están conjuntadas, Catgas llega al estreno de Liga sabiendo a qué juega. Ahora lo hace más como equipo, un bloque donde se han juntado jugadores de calidad. Iluso será quién piense que Ari Santos ha venido a jubilarse. El brasileño no ha perdido ningún destello de calidad que demostró en el mejor Barça de la historia. Como Cristian, que ha vuelto aportando su mejor clase.
Hasta el curso pasado, el juego colomense sufría demasiada Danidependencia. Catgas era Dani y sus compañeros jugaban para él. Y el colomense, con su calidad exquisita, mantenía el pulso de Catgas. Tras su primer año en el banquillo, Óscar Redondo cambió la filosofía. Prefirió prescindir del mejor para contar con una plantilla de más calidad y más equilibrada. Y Óscar, que de fútbol sala sabe un buen ratito, el poco tiempo de temporada le está dando la razón.
Catgas ha reforzado su principal virtud: la intensidad y la garra. Lo hemos visto en la Copa Catalunya. Salir enchufado desde el inicio te permite tumbar a un Manresa, de Segunda B, en un periquete y despertar a un equipazo como el Barça. Pero, como advirtió Óscar Redondo en un tiempo muerto a sus jugadores, no hay que confundir la intensidad con el llegar a destiempo. Esto te penaliza a modo de faltas. El descaro, otra característica de Santa Coloma, hay que gestionarlo con madurez. En la final contra el Barça, Juanqui fue expulsado injustamente, pero no hay que menospreciar al rival con empujones. En esto, el míster sabrá enmendar el asunto.
Si a la garra le añades calidad ya tienes medio combate ganado. La competición catalana se ha teñido de blaugrana en los últimos años. Pero esta vez, el nuevo Catgas ofreció mucha más resistencia. De nada se pareció a finales anteriores donde el Barça ganaba sin bajarse del autobús. Se repitió el triunfo azulgrana porque tiene un equipazo, pero sudó más de lo habitual. Esta vez, Catgas con Ximbinha ha demostrado ya que será el nuevo ídolo de Santa Coloma. Qué calidad y cómo sabe leer el juego dentro de la pista. Y con Juanqui y Iago Míguez, Catgas tiene más pegada. Intensidad, calidad y… estrategia. Y a Catgas se le ha visto trabajado en las jugadas a balón parado. Otro destello del banquillo. Un hecho diferencial que en un deporte como el fútbol sala es clave. Lo aprendió bien Redondo cuando era jugador y tenía a Padú de míster…
Aunque es muy pronto, parece que en Santa Coloma se han hecho los deberes en el mercado de fichajes. Con este equipo, y con un ganador nato en el banquillo como Óscar Redondo, la garra colomense puede a volver a competir con las máximas garantías este nuevo curso en la LNFS. Santa Coloma lo merece.







