Al Fútbol Emotion se le escapa otra victoria con el juego de cinco y sigue sin poder vencer en casa, esta vez ante el Córdoba. Foto: Toño de la Parra.
Se veía en las caras antes de empezar. Era el día. Ya estaban todos (al fin), sin lesionados, con unas ganas tremendas de salir del bache en el que está inmerso el Fútbol Emotion y del que no consigue salir ni a tiros. Ante el Córdoba fue la falta de acierto unido al buen juego de cinco que hicieron los visitantes lo que impidió la victoria local. No era el día tampoco. Al final, un cruel empate que hurga en la herida
La salida del Fútbol Emotion estuvo acorde a lo que se jugaba. Quiso proponer, dominar el partido y llevar la iniciativa. El Córdoba trató de detener las acometidas iniciales de los aragoneses con orden e intentar salir rápido. El primer acercamiento fue de los visitantes, con un tiro escorado de Jesús que Iván Bernad, que volvía a la meta tras superar su lesión, desbarató. La respuesta, de Javi Alonso tras una bonita elástica, la taponó la zaga andaluza.
No fue de cara a portería una primera parte brillante de los aragoneses ni obtuvo ese gol que hubiera tranquilizado sobremanera. Cristian detuvo a bocajarro una preciosa jugada de Retamar, Javi Alonso y Óscar Villanueva. También probó Ortego tratando de sorprender desde su campo, pero el meta blanquiverde se estiró para evitarlo.
Poco a poco, tras el arreón inicial local, el Córdoba se fue soltando e inquietando a Iván Bernad. Pablo del Moral chutó fuera una rápida transición, Javi Sánchez no atinó entre los tres palos tras desviar un pase cruzado Iván y David Leal, con la zurda, se quedó cerca del premio. Entre medio, otra milagrosa intervención de Cristian, esta vez a Javi Alonso. Esteban cedió con clase al madrileño, que se plantó solo ante el portero, pero en la batalla del mano a mano venció el cordobesista. Antes del descanso, una trabajada estrategia la culminó Tejel rozando el larguero. No se lo podía creer la grada.
En la segunda mitad se pasó del drama a la euforia y de ahí, al estado inicial. Retamar besó la escuadra con una rosca y Pedro Cary tocó el lateral de la red. No llegaba, pero sí que apareció Murphy con su ley: gol de Pablo del Moral en el segundo palo.
La reacción no tardó en llegar con un zapatazo de Tejel en una estrategia de falta que supuso el empate. Llegaron los minutos de los nervios, aquellos en los que el Fútbol Emotion veía que se le iba el triunfo y en los que el Córdoba intuía que algo podía rascar de Zaragoza. El que agitó la coctelera fue Retamar con una sublime volea a la escuadra izquierda. Partido nuevo. Había vuelto el Comandante.
El gol fue el impulso de Maca, que sacó el juego de cinco, pero se torció con un gol de Esteban aprovechando un saque largo de Iván Bernad. Era el día. Pero no. Jesús Rodríguez de cabeza hizo el 3-2 y el miedo invadió todo el pabellón. Y sucedió. Jesús, de nuevo, se sacó un tiro cruzado raso que engañó a todos y que empató el encuentro. Y en el último minuto, volvió a parecer que sí. La pizarra de Arturo salió a la perfección de cinco, pero Ortego lanzó fuera por los pelos, lo mismo que Javi Alonso.







