La selección española ya está en cuartos de final del Mundial de Lituania 2021, en donde se verá las caras con Portugal, después de vencer por 5-2 a una República Checa que aplastó en la primera mitad, que acabó con un contundente 4-0. En la segunda, los checos reaccionaron pero España tuvo el temple suficiente para conseguir el billete de clasificación (Foto: RFEF).
Llegó la hora de la verdad y el momento de sacar el gen competitivo para ir superando obstáculos. España, acostumbrada a luchar siempre por estar entre los mejores, lo tenía muy claro y sacó su mejor versión en los octavos de final de este Mundial, justo cuando el margen de error no existe. La República Checa fue un juguete para los jugadores de Fede Vidal en la primera mitad y cuando quiso reaccionar, el muro a superar era insalvable.
España comenzó muy enchufada desde la primera acción y tras varios avisos hizo el 1-0 a los cuatro minutos, cuando Raúl Campos aprovechó una asistencia de Adri para abrir el marcador. Apenas un minuto después, era Raúl Gómez el que ampliaba la renta al poner el 2-0 en el marcador.
La catarata de ocasiones no cesó ante una República Checa que se veía superada en todas las facetas del juego y que sólo rozó el tanto en el ecuador de la primera mitad con un fugaz ataque en el que Resetar se topó con el poste. Fue en el 13 cuando Raya, tras pase de Borja, hacía el tercero y solamente dos minutos más tarde Adolfo establecía el 4-0 con el que se llegaba al Intermedio. Un resultado que incluso se antojaba corto para lo visto sobre la pista del Vilnius Arena.
Tras el paso por vestuarios, salió mejor el combinado checo, que fue a por todas desde el primer minuto y después de varias ocasiones Seidler (minuto 23) ponía el 4-1 que les daba alguna pequeña esperanza.
Poco a poco, España fue volviendo a imponerse en la pista y a controlar el juego, generando además buenas oportunidades para sentenciar el duelo. El gol no llegó y Holy, jugando como portero-jugador, hacía el 4-2 en el minuto 31.
En esa situación, los de Fede Vidal se tuvieron que poner el mono de trabajo y a través de una buena defensa y un gran partido de Jesús Herrero supieron mantener la ventaja en el marcador, evitando así la posibilidad de que todo se igualara en exceso. Fue Ortiz, en el 39, el que robaba un balón y a puerta vacía marcaba el 5-2 definitivo, sellando así el pase a los cuartos de final. Será ahí cuando se vea las caras con Portugal, repitiéndose la final de la última Euro, en la que los lusos salieron campeones del viejo continente.