El equipo aragonés, a pesar de contar con numerosas bajas y con Richi Felipe tocado, vence en Cartagena y hurga un poco más en la herida del conjunto dirigido por André Brocanelo tras un gran esfuerzo colectivo y una enorme defensa. Foto: Jimbee Cartagena.
Sin Adri Ortego, Retamar, Iván Bernad, Alí y con Richi Felipe tocado. Fuera de casa y ante un rival que, de momento, tiene aspecto de león con dientes de leche se presentó el Fútbol Emotion Zaragoza en Cartagena. Y a pesar de todo ello, de no haber ganado ningún partido (y no por no merecerlo), de afrontar su segunda salida consecutiva y de tener la enfermería llena, los de Arturo Santamaría vencieron con justicia a un Jimbee Cartagena que no termina de carburar y al que los nervios le están jugando una mala pasada.
El conjunto aragonés ensalzó sus principales virtudes y obtuvo tres valiosos puntos. Al fútbol sala hay muchas maneras de ganar, unas más espectaculares que otras, pero todas totalmente loables. A los que les gusta la defensa y disfrutan viendo sus diferentes variantes (servidor se incluye aquí), les encantaría a buen seguro el duelo que hizo el Fútbol Emotion. Cierto es que le costó en los primeros minutos ante un Cartagena que salió con hambre de triunfo, con ganas de meterle el miedo en el cuerpo a su rival, pero no atinó a batir a un excelente Adrián Pereira, que desbarató varias opciones locales, incluidas dos que envió a la madera.
Después, el Jimbee llevó el peso de la posesión con un Fútbol Emotion seguro, contundente y solidario atrás. Fue un muro que poco a poco fue agrietando la mente de su adversario. Se bloqueó y no encontró el camino. Y para colmo, a Mellado se le escapó un control sencillo siendo el último hombre y Esteban, el más listo de la clase, lo aprovechó. Después, el ritmo decayó. El Fútbol Emotion estaba cómodo con su defensa y sabía que tendría ocasiones para aumentar la renta. Mientras, el Jimbee, aunque lo intentaba, no podía. De hecho, Esteban, Óscar Villanueva y Tejel, hacia el final del primer acto, estuvieron a punto de amargarle más aún el intermedio a la hinchada cartagenera.
En la segunda parte, el conjunto aragonés supo gestionar mejor las diferentes circunstancias del partido. No se vino abajo tras el tanto del empate de Fernández en una de las pocas contras que concedieron los de Arturo y logró pronto volver a ponerse por delante en una estrategia de banda que defendió horriblemente el Jimbee Cartagena y que definió Trasobares con sangre fría. Dos minutos después, Javi Alonso sacó su zurda a pasear para reventar el esférico y batir a Raúl Jerez.
Los nervios fueron creciendo, el Fútbol Emotion se mantuvo con gran firmeza atrás y el Jimbee, en sus pocas intentonas con peligro, era incapaz de batir a Adrián Pereira. Así que Brocanelo salió de cinco para tratar de igualar y, en la primera acción, un balón al segundo palo lo tocó lo justo Eka para poner el 2-3 en el electrónico. Pidió tiempo muerto Arturo para ajustar, los aragoneses aplicaron a la perfección la defensa y ya no se escapó la primera victoria aragonesa, que hurga un poco más en la herida de un Cartagena bloqueado.







