Se confirma lo extraño de esta temporada de resultados no esperados. Entre ellos los de los partidos de la polémica por los tests no realizados por Móstoles y Torreblanca que sumaron puntos en sus respectivos partidos. Foto: Santi M. Amil
El extraño inicio de temporada se confirma en la primera femenina. No es algo exclusivo de esta competición, el COVID (dejando de lado la polémica de los tests) ha hecho que sea muy difícil calibrar los estados de forma de los equipos. También sucede en el futsal masculino donde el Barcelona es colista. Pensábamos que en una liga con más aspecto monolítico como la femenina no iba a ocurrir, pero es evidente que sucede.
Futsi parece por ahora escaparse de las fluctuaciones del año del COVID (pese a que empezó la temporada con un inusual, para ellas, empate) al remontar un 2-0 ante Envialia Ourense gracias a un póker de Ari en la segunda parte. El resto del grupo A se mantuvo con los resultados más acordes con los pronósticos, Poio se repuso del hándicap de contar con la portería del filial para imponerse con autoridad a Cidade de As Burgas en una gran primera mitad que resolvió el encuantro. Leganés debutaba en la temporada y goleaba sin remisión a Viaxes Amarelle por 8-2 pese a que las gallegas marcaron el primer gol de la tarde. Por su parte Penya Esplugues sigue contando sus partidos por victorias al vencer 3-1 al Teldeportivo.
En el grupo B hubo más miga, tanto por resultados no usuales como por la polémica de los test Covid no pasados por los equipos de Torreblanca y Móstoles, debido a la no obligatoriedad de pasarlos hasta la jornada 5. Estos dos equipos no perdieron… Torreblanca venció a domicilio a la UA que había ganado sus dos partidos anteriores. Antes del partido se les ofreció tests para que se hicieran a las jugadoras visitantes pero declinaron el ofrecimiento. Las melillense se hicieron con el mando del marcador y llegaron al descanso con 0-2 a favor. En el segundo tiempo las universitarias llegaron a empatar por dos veces pero les fue suficiente, la victoria se fue a la ciudad autónoma. Las jugadoras locales se negaron a saludar a las visitantes tras el partido en protesta ante su comportamiento. Otro resultado más o menos inesperado fue el empate del campeón de liga en Móstoles, si bien todo el mundo reconoce que Villafontana no es precisamente una cancha fácil. El partido se inició con una protesta de las visitantes y con un penalti y expulsión para Desi Godoy. 0-1 para Burela, pero Móstoles remontó y consiguió llevar ventaja en el marcador que se encargaba de igualar Burela. El último empate ya fue con portero jugador y pese a que siguió intentándolo no llegó la victoria visitante.
Alcorcón consiguió su primera victoria a la tercera al golear al debutante Inter Sala. Las zaragozanas pusieron en aprietos a las amarillas hasta casi el descanso, sin embargo dos goles en el último minuto y medio con hacían que se fueran a los vestuarios con una desventaja de 4-1. La segunda parte sirvió de confirmación de la superioridad local. El partido del domingo enfrentaba a un Sala Zaragoza crecido por la reciente victoria ante Alcorcón y un Rayo Majadahonda que había dado una buena imagen en su primer partido ante la UA. Las majariegas empezaban pegando primero. Las locales consiguieron empatar antes del descanso. Sin embargo las rayistas de nuevo cuño se llevaron el partido gracias a un espectacular golpeo de una clásica de nuestra liga, Pitu, que entró por toda la escuadra de Etayo desde unos 15 metros.