El equipo madrileño solventa su partido ante el Industrias Santa Coloma con una gran primera mitad y suma pleno de victorias y buenas vibraciones. Foto: Ernesto Aradilla.
Con mucha solvencia venció el Movistar Inter a un Industrias Santa Coloma en el que quizá, la única buena noticia, es que al fin rompió con su racha de minutos sin marcar, que ya rebasaba la centena. El equipo madrileño, sin hacer mucho ruido y tras una pretemporada de altibajos, está respondiendo, hasta ahora, a las mil maravillas, con mucho empaque, solidez, pegada y buen juego. Cinco partidos y cinco victorias tras un curso complicado y con cambio de entrenador. Prometedor cuanto menos.
El plantel del Movistar Inter es tan amplio y con tanta calidad que no se notaron las bajas de Ricardinho, Humberto, Raya, Elisandro y Pola. Casi nada. El plan era no entrar en complicaciones y se siguió a rajatabla: 0-4 al descanso y a otra cosa. Bebé inauguró con el pecho tras un servicio de Pito, Uri Santos marcaba en propia el segundo, Marcel subió el tercero en un mano a mano bien definido ante Feixas y, el cuarto, el pobre Uri Santos volvió a anotarlo en propia.
En la segunda mitad, el ritmo ofensivo decayó, aunque no el defensivo. Parecía una calma tensa, como si el duelo estuviera prácticamente finiquitado. Los locales trataron de acortar distancias para meterse en el marcador y lo lograron con un tanto de Bruno Petry, que empujó un tiro al palo de Sepe en una rápida transición. A dos del final, y ya con los catalanes de cinco, Well le puso algo de chicha al encuentro, pero Ortiz finiquitó el asunto a puerta vacía,







