El Fútbol Emotion logra su primera victoria a costa del Betis en un duelo de alternativas, pero en que a los puntos fue mejor el cuadro aragonés. Foto: Toño de la Parra.
Tres jornadas han tenido que pasar para que al Fútbol Emotion le haga justicia su juego. Mereció más en Ferrol y Jaén y, en su estreno en casa, al fin logró la victoria. Sufriendo, como casi siempre y fallando mucho más que el rival, como casi siempre también, pero hubo premio a la insistencia ante un Betis bienintencionado pero al que le falta rodaje y adaptación a la categoría. Eso sí, jugando así, los resultados le llegarán.
La primera parte prácticamente fue un monólogo del Fútbol Emotion Zaragoza, especialmente tras el ecuador. Cosas del fútbol sala, se mereció ir ganando y de forma amplia por ocasiones y méritos, pero esto va de meter más que el contrario y ahí falló. Y eso que se fue al descanso con empate, un botín justo.
No hay manera de que los aragoneses empiecen por delante en el marcador y, a los 3 minutos, se cumplió el presagio gracias a un infortunio. Elías, desde unos diez metros, tiró una falta directa, desvió Eloy Rojas desde la barrera y el balón fue a la jaula. El Betis se mostró muy seguro con la pelota, muy confiado, con ímpetu y descaro, como si no fuera un novato. Burrito, tras una delicatesen, casi bate a Dani Álvarez (que afrontó con muy buena nota su primera titularidad en la élite) y respondió Javi Alonso tras una combinación con Eloy Rojas que tapó Sarmiento.
Acto seguido, del empate al 0-2. Primero Sarmiento evitó el tanto de Óscar Villanueva tras servicio de Juanqui, pero el propio pívot perdió en campo propio un balón peligrosísimo que castigó Ivi anotando a placer tras asistir Chaguinha.
Desde entonces, recital de Sarmiento y de ocasiones aragonesas. Una tras otra, a cada cual más clara y mejor. Jamur en boca de gol la tiró alta, después erró Richi, en la siguiente Dian Luka se topó con un pie tremendo del argentino, Javi Alonso en una falta tampoco pudo batir la meta bética tras una falta y casi a puerta vacía en un error en la salida de presión y Eloy Rojas, tras quebrar, lanzó pegado al palo derecho.
Como por la vía normal no había manera, al final Ortego metió un punterazo a la olla, al meollo del área a ver si alguien desviaba y despistaba a Sarmiento y el más listo de la clase fue Juanqui, que subió el 1-2 al electrónico. El gol no cambió nada, ya que el Fútbol Emotion siguió con su plan intenso y de ataque.
A 13 segundos del descanso, en una pérdida tonta, Cidao (que solo salió para esa jugada), perdió el balón ante Richi, le trabó y Retamar dispuso de un diez metros que entre Sarmiento y el palo bloquearon. Desesperante. Eso sí, en el mismo saque de banda, Dian Luka logró adelantarse a Chaguinha y establecer el empate.
En la segunda mitad las fuerzas se igualaron. Cuando el Fútbol Emotion se puso por delante, el Betis dio un paso al frente y, cuando no, fueron los aragoneses los dueños del encuentro. Tras el paso por los vestuarios sí que pudo ganar cualquiera. Los blanquiazules, quizá, fueron algo mejores elaboración y juego, pero los verdiblancos se toparon con el larguero nada más y nada menos que tres veces. La fortuna que tuvo en el primer acto se le volvió en contra después.
Tras varios acercamientos con mucho peligro por parte local, Dian Luka obró la remontada rematando a placer en el segundo palo una falta. Siguió insistiendo el Fútbol Emotion, con Javi Alonso como principal estilete, pero otra contra mortal acabó en la red de los aragoneses. Ivi enchufó la moto, tiró, rechazó Dani Álvarez y Eric la reventó a la escuadra para empatar.
El choque, con empate, creció en tensión, con más miedo a perder que ganas de vencer. Sin embargo, todo cambió con la roja a Rubén Cornejo, que vio la segunda amarilla en una falta, circunstancia que aprovechó Javi Alonso con una sutil picadita después de un balón muerto.
Los aragoneses, abonados al sufrimiento, no cerraron el duelo con otro diez metros, esta vez de Eloy Rojas, y vieron cómo el Betis, entre el juego posicional y de cinco, tuvo tres largueros. Entre tanto, Dani Álvarez evitó, con un paradón bestial a Emilio Buendía, el empate y dejó los tres puntos en Zaragoza.







