Movistar Inter se quedó a las puertas de la final de la UEFA Futsal Champions League al caer derrotado por el Sporting CP por 2-5 en un choque muy trabado y en el que los lisboetas siempre fueron con todo de cara desde el inicio (Foto: UEFA).
Tal y como sucedió en Almaty hace dos años, el Sporting CP ha conseguido el pase a la final de Champions al imponerse a Movistar Inter en un choque que desde el primer momento ha estado decantado a su favor, ya que al minuto y medio de que comenzase Cavinato aprovechaba un despeje defectuoso de Jesús Herrero para poner el 0-1 en el marcador.
Con mucha más intensidad, a veces podría decirse que incluso mayor agresividad, los lisboetas llevaban el partido a su terreno, uno en el cual los interistas no se encontraban nada cómodos. Tino Pérez tiró entonces de jugadores como Pola, que tuvo la más clara para empatar, para contrarrestar este inicio nada esperanzador. Poco a poco, Inter se fue asentando sobre la pista y la aguerrida primera parte fue bajando en revoluciones, más aún cuando los lusos acumularon la quinta falta cuando apenas se habían disputado diez minutos.
Fue casi en el 12 cuando en una acción a balón parado Borja ponía el 1-1 en el marcador, pero la igualdad en la semifinal apenas duró dieciséis segundos ya que fue el propio ala de los torrejoneros el que desvíó un fuerte disparo de Guitta, que sumaba así el gol a su gran actuación personal que estaba haciendo en portería.
Con este resultado se llegó al Intermedio, gracias de nuevo a las grandes paradas del portero brasileño. Y tres minutos después del arranque del segundo período, un lanzamiento de Taynan ponía el 1-3 que complicaba mucho las cosas al pentacampeón continental.
De nuevo, la segunda parte volvió a irse trabando con el paso de los minutos, pero Inter no bajó los brazos y siguió peleando por meterse en la final. Y el premio lo encontró a ocho para el final gracias a un autogol de Tomás Paço.
Era el momento de Movistar, más aún cuando Sporting de nuevo se plantó con cinco faltas en su tanteo, pero una gran acción de Pany Valera apenas tres minutos después terminó de decantar definitivamente la balanza con el 2-4.
Con Pito como portero-jugador, Tino Pérez quemó su último cartucho, pero el gran acierto de Guitta bajo palos y el gol de Erick en el 40 terminaron de sellar el billete de Sporting a una nueva final, la cuarta en las últimas cinco temporadas.