El Jimbee Cartagena fulmina al Córdoba en los últimos minutos (6-1) para seguir soñando con la Copa y el Levante desinfla el colchón del O Parrulo (4-4) a 9 segundos de la conclusión con un gol de Gallo que aprieta la lucha para ir a Málaga. Foto: Levante UD FS.
A 9 segundos para el final en Paterna el O Parrulo Ferrol tenía un pie en Málaga en la Copa de España, pero entonces Gallo en el segundo palo dejó la lucha por el torneo más bonito del año en un pañuelo. Los gallegos mantienen la octava plaza, pero su colchón, que era de cuatro puntos antes de ese final tan trágico para ellos, ha pasado a ser solo de uno. El mayor beneficiado, un Levante que siempre creyó en la remontada a pesar de que casi siempre fue a remolque. Y de reojo, a dos puntos, está un Jimbee Cartagena con una vida extra. Cumplió al ganar al Córdoba y sigue inmerso en plena pelea por la Copa. Así que quedan dos jornadas, un puesto, tres candidatos y mucha, muchísima pimienta y emoción.
En Cartagena, el Córdoba aguantó estoicamente, pero con el paso de los minutos se vino abajo ante la exigencia del equipo de Duda. Se sostuvo en una primera mitad casi inmaculada que solo Attos logró desnivelar. Sin embargo, al poco de comenzar la segunda parte, Lolo Jarque consiguió igualar.
Sin embargo, en el ecuador, la expulsión de Jesús Rodríguez por doble amarilla fue un primer mazazo que los de Maca superaron. El segundo, el gol en propia de Giasson, fue un golpe que lastró mucho a los andaluces, pero que tenía remedio. Y el tercero, en forma de tanto de Fernández tras una gran ocasión del Córdoba, fue la puntilla. Attos, Eka y Fernández, ya con los de Maca arriesgando, pusieron la puntilla.
En Paterna, el Levante se levantó, valga la redundancia, y sacó su gran carácter para seguir más que vivo en la pelea por la Copa. De estar prácticamente fuera a soñar en estas dos jornadas que quedan hasta el final de la primera vuelta.
Un inmenso Adri, buque insignia de este O Parrulo, abrió la lata con un golazo de falta directa desde diez metros mediado el primer acto y Kevin Chis aumentó la diferencia al filo del descanso. Entonces el Levante buscó con mucha insistencia esos goles que le permitieran sumar y, sobre todo, que no lo hicieran los gallegos. Tras varias aproximaciones, Cuzzolino consiguió el premio del 1-2, que estuvo muy cerca de ser doble porque Pedro Toro golpeó el balón en el palo.
Lo rondaba el Levante, pero lo logró el O Parrulo en una desafortunada jugada que acabó con gol en propia de Raúl. Otra vez a remar. Y en los minutos finales, como en Zaragoza la semana pasada, locura. Cuzzolino volvió a dejar al Levante a un gol, ya jugando de cinco y, tras varias oportunidades falladas, Iván Rumbo dejaba casi visto para sentencia el asunto. Pero solo casi. En el último minuto Gallo se puso la capa de héroe y anotó dos milagrosos goles que bien pueden valer una clasificación para la Copa.







